Se trataba de un viaje especial, diferente del resto, por un par de razones. En primer lugar, tuve la oportunidad de viajar con mi hermano y socio en VWPics, Kike Calvo, por primer vez en muchos años, compartiendo nuestra pasión por la fotografía y los viajes y disfrutando de la positiva sucesión de buenos momentos. El viaje anterior, si no recuerdo mal, fue una breve expedición para nadar con los hermosos manatíes de Crystal River, en Florida, hace una pila de años.

En segundo lugar, el formato de la experiencia se alejaba totalmente de lo habitual en mi caso, como explico más abajo. En lugar de viajar solo, o con Alicia, creando o improvisando nuestro itinerario, como suele ser habitual, descubrí nuevos lugares de una forma organizada, guiado por un experimentado equipo de especialistas y en compañía de gente que era, en principio, un grupo de amigables extraños. 

NN-BAJA-1252

Un Gran Hermano Flotante

Tras volar a San Jose del Cabo, desde Nueva York, pasamos un día de descanso en el hotel. La mañana siguiente, un shuttle nos llevó hasta la ciudad de La Paz, donde nos esperaba nuestro barco, de nombre National Geographic Sea Bird y gestionado por Lindblad Expeditions.

Conocimos al Capitán, David Kay, a los oficiales y la tripulación, así como a la líder de la expedición, Sue Perin, el equipo de naturalistas, formado por Pete y Gretchen Pederson, los instructores de fotografía, Rikki y Jack Swenson, el especialista submarino y profundo conocedor de la zona, Carlos Navarro, el cronista de vídeo, Mark Cager, la especialista en bienestar, Susan Weber, y el médico del barco, Rafael Olivares.  

 

La embarcación resultó ser perfecta para este tipo de viaje y destino, y tiendo a recordarla como un Gran Hermano flotante; un hogar temporal donde pasé una intensa semana con la misma gente – sin las vigilantes cámaras, por supuesto -, compartiendo muchos gratos momentos, disfrutando de divertidas aventuras y de interesantes conversaciones frente a apetecibles platos de variada comida.

Con el paso de cada atardecer, debo decir, aquellos amigables extraños del primer día se fueron tornando en rostros familiares y parte esencial de esta memorable experiencia en Baja California, México. Durante nuestras distendidas charlas sobre diferentes temas, aprendí mucho de mis compañeros de viaje, generalmente personas de edad madura y portadores, por tanto, de amplios y curtidos bagajes vitales. En algún caso, me satisface verlos incluidos entre mis amistades de reciente factura.  

En Busca de Delfines y Ballenas

Jacques Cousteau, el explorador submarino más famoso del Siglo XX, denominó al Mar de Cortés como el Acuario del Mundo por una razón. Ubicado entre la Península de Baja y la costa mexicana, el Mar de Cortés es el hogar de 31 especies de mamíferos marinos, 500 especies de pez, 4.848 especies conocidas de macroinvertebrados y 626 formas de macroalgas. Un valioso tesoro natural que la organización The Nature Conservancy promociona como una prioridad global de conservación. 

NN-BAJA-895

La trayectoria en estos viajes se diseña con flexibilidad, de cara a maximizar las oportunidades de avistamientos de vida salvaje. De hecho, cualquier momento era una oportunidad potencial para un buen avistamiento, por lo que la tripulación estaba siempre atenta y los naturalistas, prismáticos en mano, hacían lo propio para señalar las aves cercanas y los posibles mamíferos marinos a la vista.

El tiempo invertido en la cubierta del barco, en busca de vida marina, fue realmente ameno y sirvió como excusa para disfrutar del clima soleado, así como para conversar con otros pasajeros acerca de fotografía o de episodios durante viajes pasados a lugares remotos. Aunque me hubiera gustado tener algo más de suerte con los avistamientos, tuvimos graos encuentros con elegantes aves en vuelo, delfines juguetones, ballenas piloto, ballenas jorobadas e incluso un par de tiburones, un mako y un martillo. 

 

Treking por las Islas

Hay cerca de 100 islas en el Mar de Cortés, 53 de ellas protegidas como Reserva Especial de la Biosfera, desde 1978. Tuvimos la oportunidad de explorar a pie alguna de ellas, tales como Santa Catalina, hogar de un buen número de especies endémicas, entre las que destacan la serpiente de cascabel local – curiosamente carece de cascabel -, o la Biznaga Gigante.

También recorrimos Isla San Esteban, antiguo hogar de los Indios Seri de San Esteban y el lugar a visitar si deseas ver dos especies endémicas de reptiles como la pinto chuckwalla o la iguana Ctenosaura Conspicuosa, rodeado por una gran diversidad de flora y de arroyos desérticos que hablan, con sus formas, sobre los movimientos de agua de un pasado lejano.

Es conveniente recordar que las gaviotas de pata amarilla pueden anidar sobre la playa, como lo hicieron durante nuestra visita, por lo que hay que ser cuidadoso al caminar cerca, procurando no enturbiar su tranquilidad. 

Notas Curiosas del Viaje: Una Peli y un Libro

51W58RW41ZLA Contracorriente – Este drama autobiográfico, protagonizado por el talentoso actor Geoffrey Rush, cuenta la historia de uno de los pasajeros del viaje, Tony Fingleton, como un joven de una familia problemática que consigue sacar la fuerza interior para convertirse en un campeón de natación, allá por los años 50. Tuve el placer de pasar mucho tiempo con Tony, quien representa cómo el sufrimiento puede transformarse en una escalera para la superación personal. 

RafaelÑusta y el Jardín del Sol – Si te interesa la historia, es posible que disfrutes de este libro escrito por el gran Rafael Olivares, también viajero en este viaje y compañero de risas y charlas. Como anécdota, decir que Rafael decidió adoptarme de forma simbólica, hecho que me honra, haciéndome hermano adoptivo del médico del barco, su hijo Rafael Olivares Jr. 


Tras la Vida Salvaje en Zodiac

El Sea Bird está equipado con zodiacs, una divertida y rápida forma de transporte para una de las principales actividades de la expedición. La zodiac nos permitía acercarnos a poca distancia de los hábitats únicos que son, con frecuencia, retratados en los documentales de naturaleza, al tiempo que aprendíamos de las enseñanzas de los naturalistas a bordo. 

Navegamos alrededor de Isla Rasa, formada de basalto de mioceno y con una extensión de tan solo 250 acres. Este enclave, área de cría del 95% de la población mundial de gaviota de Heermann y charrán elegante, fue declarado santuario por el gobierno mexicano en 1964, logrando una protección que era realmente urgente y necesaria.

 

También visitamos la isla de San Pedro Mártir, la más remota del Mar de Cortés. En este caso, tuve la suerte de compartir zodiac con el especialista, y compañero fotógrafo, Carlos Navarro, quien curiosamente había vivido en la isla, en su juventud, y nos deleitó con un buen número de datos interesantes y anécdotas acerca de su vida en este Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Esta isla es el hogar de un buen número de especies de ave, tales como el alcatraz patiazul y el rabijunco etéreo, así como acoge una generosa colonia de leones marinos. 

Kayak Fraternal y Snorkel con Leones Marinos 

Uno de los momentos más divertidos del viaje tuvo lugar durante el recorrido en kayak con mi hermano, Kike, en Honeymoon Cove, un precioso lugar en Isla Danzante –  parte del Parque Nacional de la Bahía de Loreto -. Compartimos la diversión con dos geniales parejas formadas por Dale y Kathy, de Georgia, y Steve y Diane, de Nebraska. Como ambos hacíamos lo posible por tomar fotos al tiempo que remábamos, nuestro kayak se estrelló varias veces contra el follaje costero, dando razón a las malas lenguas que afirman que el hombre no es bueno haciendo más de una cosa a la vez.

 

No obstante, me atrevo a afirmar que el momento estrella del viaje tuvo lugar en las claras aguas de Los Islotes, unas pequeñas islas formadas de roca volcánica, al Norte de Isla Partida. Tras recorrerlas sobre la zodiac, y conocer los datos básicos sobre su comportamiento, tuvimos la oportunidad de nadar junto a los ágiles y simpáticos Leones Marinos de California que hacen de ese entorno su hábitat natural.  

Hacer snorkel con estos magníficos seres fue una experiencia única, idónea para concluir esta Primavera en el Mar de Cortés, una enriquecedora aventura que recomiendo sin dudar y que espero poder repetir alguna vez en el futuro.   

Agradecimientos – Aunque no es posible mencionar a todos con quien tuve el gusto de interactuar, durante el viaje, quiero agradecer a quienes contribuyeron a esta experiencia, de alguna forma positiva. Esto incluye a mi hermano, Kike, a los compañerxs de viaje con quien compartí risas, tiempo y charlas, con el equipo ya mencionado y la tripulación, incluyendo a Jodie, Kerry, Ada, Chlöe, Lynn, Sarah, Anna Marie, Jamie y a los que olvido mencionar. 

Primavera en el Mar de Cortés
Texto & Fotos © Nano Calvo

Queda prohibido el uso no autorizado de cualquiera de estas fotografías.
Todo el material está disponible para su publicación. Si eres editor/a
y estás interesado/a en el reportaje, no dudes en contactarnos.

Próximamente: Recuerdos de Santa Rosalía

Tras algunos días en el barco, fue una grata sensación el desembarcar y caminar por las calles de Santa Rosalía, una ciudad fundada en 1884 por la compañía francesa, El Boleo, quien explotó sus minas de cobre hasta su cierre, en 1954.

 

Stay tuned for our article about this interesting place!