Tenerife, en Islas Canarias, es conocida por su singular belleza y la variedad de sus paisajes, desde lo frondosos y verdes parajes del norte hasta las áridas zonas del sur, pasando por Parque Nacional del Teide, escenario propio del volcán que le da nombre y atrae a la mayor parte del turismo nacional e internacional a esta isla del archipiélago canario.

Beautiful sunset in Bollullo Beach, Tenerife

Entre la infinidad de rincones que alberga esta región, hay uno que llama especialmente la atención de aquel que tiene la suerte de encontrarlo –pues el acceso no es demasiado intuitivo-. Se trata de la Playa del Bollullo, un bonito e intrigante enclave natural, de arena volcánica y aguas cristalinas, que se encuentra en el municipio de La Orotava, a escasos kilómetros, por el este, del Puerto de Santa Cruz.

Quizá, el mayor encanto de este lugar se debe a su situación geográfica, protegida entre acantilados, a la cual se accede localizando primero el restaurante El Bollullo, en la zona de El Rincón. Desde allí parte un camino de tierra que desciende entre plataneras hasta que el dorado se torna en un negro brillante y topamos con la intensa brisa del fuerte oleaje, característico de esta cala de unos 400 metros de longitud, y tan valorado por los amantes del surf.

Cabe destacar, a tan solo unos pasos de las escaleras que descienden directas a la playa, la existencia de un pequeño santuario, adornado con cruces de madera hechas a mano con los palos secos que caen de los tarajales que nacen alrededor de las rocas. Privacidad y armonía natural se dan cita en esta bonita playa que, aunque carece de los servicios habituales de cualquier otra, posee un kiosko donde es posible tomar un refrigerio y contemplar, al mismo tiempo, un atardecer de ensueño.

Texto © Alicia Jiménez
Fotos © Nano Calvo

Queda prohibido el uso no autorizado de cualquiera de estas fotografías.
Todo el material está disponible para su publicación. Si eres editor/a
y estás interesado/a en el reportaje, no dudes en contactarnos.